Ahora que en el afán de muchos está el
de homenajear, justamente, a los emigrantes de Villacarrillo, nosotros queremos
dar visibilidad a un hijo de aquellos que se marcharon de su tierra buscando un
porvenir que, en este caso, fructificó y mucho.
Un POETA que nos enseña a “leer” la
vida desde un punto de vista irónico, divertido, visual, erótico-festivo y no
por ello menos profundo.
Él nació en Tarragona pero su madre-sobre todo- se ha
encargado de enseñarle las bondades de su tierra; de sus raíces, contadas y
cantadas a través de mil historias sobre Villacarrillo y los villacarrillenses;
desde un viaje en un Seat 600 hasta el olor y sabor del “ajobrollo”. Sus
apellidos le delatan; López Carrillo. Primo de varios conocidos nuestros, la
pintora Juani Carrillo o el locutor de radio y periodista José Ángel Mañas
Carrillo. Sus publicaciones le ponen en el punto de mira de los amantes de la poesía;
Los años vencidos, Poemax, Los muertos no van al cine (de relectura recomendada
por los expertos. Obra que sitúan en paralelo a El Quijote) o 69/ Modelo para
amar. He tenido la oportunidad de leer y visionar las dos últimas
publicaciones, también las recomiendo sin ser experto.
Hoy conocemos a Juan López-Carrillo.
Desde el minuto uno nos cayó bien, nos agradó su interés por el pueblo y sus
quehaceres. Nos sorprendió leerle y nos gustaría que en breve, él mismo, nos
leyera parte de su obra aquí, en su pueblo.
“ Y sí, sí que he ido a Villacarrillo,
me acuerdo, por ejemplo, de un viaje que yo titularía de épico, en el año 1968,
cuando cinco personas marcharon desde Reus a Villacarrillo en un Seat 600
cargado hasta los topes, cuando las carreteras no eran estas carreteras y el
aire acondicionado en un coche era pura ciencia ficción. Creo que cuatro veces
más volví a ir a Villacarrillo.”
Profesionales
Son gente muy
preparada
que defienden con
fiereza su cargo:
podrían militar
en cualquier partido.
Son gente muy
preparada
que disfrutan de
idioma propio:
nunca sabrás lo
que de verdad dicen.
Son gente muy
preparada
que tienen lo que
hay que tener:
carencia absoluta
de escrúpulos.
R: En esos y otros trabajos la poesía ya
iba de mi mano y venía conmigo como lectura constante y fiel compañera. La
poesía no es para nada un oficio, aunque poéticamente podamos hablar del
"oficio de poeta", como hizo Cesare Pavese. ¿Y en cuanto a que todos
llevamos un poeta dentro...? Pues no, en absoluto, algunos sí y otros no, como
en cualquier actividad humana. Otra cosa es la capacidad que podamos tener de
emocionarnos, de turbarnos, de enaltecernos, de alegrarnos, de intrigarnos, de
ser, en definitiva, sensibles ante la belleza, el dolor, la lectura o la
poesía. ¿Y en cuanto al coño de donde lo sacamos...? Ay, amigo mío, tú no te
puedes imaginar la cantidad de poemas, de altísima poesía que ha dado sitio tan
ecuménico... ¡Ay, perdona! ¡Ja, ja, ja! Entendí mal la pregunta... Si se diera
el caso de que tenemos un poeta dentro, tenemos que hacer lo siguiente: nos
vamos al mejor bar de la zona y le ofrecemos al interno unas cañitas mientras
degustamos un buen ajobrollo (o una refrescante pipirrana por si nos sale
vegetariano) y lo invitamos a salir, si el vate asoma la cabeza eso querrá
decir que el poeta que llevamos dentro tiene ganas de conocer el mundo y de
mezclarse con la gente, que es un poeta de verdad, que tiene la capacidad de
averiguar e interpretar lingüísticamente el mundo, que no otra cosa es la
poesía. Si el poeta es un mediocre y no le gusta el ajobrollo o un buen
choricillo adobao, mejor que se quede dentro o lo excretamos sin piedad, que si
algo tiene España es un excesivo número de poetas por metro cuadrado.
![]() |
| CON RAMÓN GARCÍA MATEOS Y MANUEL OJO, MIEMBROS DEL GRUPO "GOLIARDOS" |
2ª P: La ironía forma
parte de su obra, aunque imagino que para enmascarar tragedias varias. ¿Se
puede ser un poeta feliz o hay que llevar una vida insalubre?
R: Yo hablaría preferiblemente de la
presencia del humor, que puede oscilar entre la más sutil ironía y la broma más
evidente, que a veces puede ser cáustico y hasta agresivo, un humor que para mí
es absolutamente necesario porque nos hace comprensible y soportable la
realidad que vivimos o que creemos vivir, tragedias varias incluidas. Mi humor
es una actitud vital, invasiva, y abarca todas las realidades que me envuelven.
Y, por supuesto, el humor y la sátira empiezan por uno mismo.
Elección: «Un día el mundo/ se estrechó a mi
paso/ y decidí no adelgazar.»
Doble tristeza: «Este
lunes por la mañana/ pierdo un billete de 50 euros./ Gano un amigo que nunca
conoceré.»
Y en cuanto a lo de la felicidad y la
insalubridad, pues... no sé qué decirte... como todo el mundo. Habrá poetas
felices de estricta moralidad conservadora y otros más o menos golfos o
bohemios muy tristes, o al revés, o poetas homosexuales felices o poetas
heterosexuales tristes, o al revés, igual que hay poetas que van en bici o
poetas que huelen bien, poetas bellas personas y poetas que son unos... en fin,
que no son tan bellas personas. Con los poetas se podría decir aquello que dijo
El Gallo respecto a Ortega Gasset, tie
q'haber gente pa'tó, pues eso, tie q'haber poetas pa'tó. Lo que se le tiene
que exigir al poeta es que escriba buenos versos, versos que él crea que nunca
nadie antes los hubo escrito y que se le derritan los mismísimos huesos al
hacerlo.
R: No voy a negar que leer una
recomendación de relectura de un libro mío junto con libros de Lorca, Cortázar,
Kundera y Cervantes, es una satisfacción enorme, una emoción grandísima, algo
que, lo digo con total franqueza, no pensaba ver en vida (ni tampoco imaginaba
tras mi muerte). Ahí se me derritieron los huesos sin necesidad de escribir
poema alguno (a los poetas, a diferencia de los novelistas que si pueden llegar
a vivir de lo que escriben, muchas veces sólo nos queda el disfrute placentero
y solitario del egotismo). Es necesario y obligatorio que unos catedráticos de
literatura recomienden a sus alumnos la relectura de obras de Lorca, de
Cervantes o de Cortázar, en cambio, recomendarme a mí, al lado de esos
monstruos, es algo muy atrevido y que tiene mucho mérito. De lo cual yo siempre
estaré agradecidísimo. Ojalá de ese roce se me haya pegado algo.
4ª P: Experimentos.
¿Qué es la poesía visual?
R: En general, la poesía visual es para
verla, contemplarla, no para leerla. Este concepto, sin embargo, puede ser más
o menos laxo. En mi caso, cuando escribí (y digo escribir por la importancia
del aspecto tipográfico) mi libro de poesía visual 69/modelo para amar, sí que era muy importante la función verbal,
sin ella no hubieran tenido sentido aquellos poemas visuales, de
"santos" como dice un amigo mío y grandísimo poeta, con cierto
recochineo por su parte. En la mayoría de poetas visuales predomina el uso de
la imagen, del soporte físico, del dibujo y de la pintura, de la música, de la
escultura, al tiempo que también puede manifestarse mediante una performance o
dramatizarse... y todo esto se acaba mostrando en una galería de arte, en un
teatro, al aire libre o en el cuarto de baño de casa, que si algo tiene la
poesía visual es que lo admite todo. 69/modelo
para amar fue mí única experiencia en ese terreno. Una magnífica
experiencia. La próxima vez igual del 69 me paso al 22...
R: Pienso que no. Más bien es una
cuestión de indiferencia, de postura hacia la "poesía oficial", un
gesto de rebeldía mal planteado, aunque esos jóvenes que ignoran la poesía no
se dan cuenta de que les gusta una canción de rap -y eso es un tipo de poesía-
o una canción de rock o de blues o de flamenco que muy bien puede ser pura
poesía cantada. La poesía exige un mínimo de atención y de reflexión sobre lo
que se lee que sólo se adquiere leyendo o escuchando buenos poemas y quizá,
también, un poquito de culpa la tienen algunos docentes que no saben hacer estimulante
su lectura. Quizá algún joven -y ya muchos mayores- está atontado por disfrutar
con el albañal (esos programas que mencionas y algunos más) en que se ha
convertido buena parte de la televisión y han acabado perdiendo la sensibilidad
para disfrutar del más sencillo de los poemas Quizá, y ese es el principal
motivo de la apatía de los jóvenes hacia la poesía (para qué vamos a ir de
modestos), es que no hayan leído ninguno de mis versos...
R:
No sé los demás, pero yo nunca he tenido ni temor ni pudor en publicar
algún texto mío. Y puedo asegurarte que los ha habido, por así decirlo, bien
atrevidos... Poemas que ahora sólo recito a altas horas de la madrugada, cuando
antes he disfrutado de una buena ingesta de amistad, conversación y
destilados... Mi libro Poemax, un
libro de verdad raro y ya inencontrable, es la más
rotunda afirmación de lo que digo. En cuanto a lo de escritor tardío no lo fui,
la cosa comenzó cuando tenía 17 años, cuando aún tenía mucho pelo, pesaba 50
kilos menos y las hormonas estaban en plena ebullición, prácticamente como
ahora a mis 52 años... bueno, ahora sólo en cuanto a las hormonas, que todavía
siguen un poco disparadas... aunque cada día que pasa, es manifiesto que de
todo queda menos: hormonas, pelo, noches, altura, amaneceres... de todo. En
aquellos días, cuando uno se enamoraba de las compañeras de pupitre, tuve la
suerte de encontrar en la poesía un camino para dirigirme a ellas y, puedo
asegurar, eso sí, al menos en el terreno amatorio, que fue un absoluto
fracaso... pero me sirvió para empezar a escribir. Mencionar que la publicación
de un libro mío, 100% mío fue con 37 años, en el año 1997, un libro de poemas
titulado Los años vencidos. Si uno,
por las prisas de llegar al público, va a hacerlo con textos de los que al poco
tiempo va a arrepentirse de haberlos publicado, mejor aguantarse y esperarse
los años que sean necesario para conseguir una voz propia, una madurez que
proporcione la calidad necesaria.
![]() |
| CON EL NOVELISTA PERUANO SEGIO GALARZA Y EL EDITOR DE "CANDAYA" PACO ROBLES. |
R: Es que no puede ser más que en ese
ámbito porque, actualmente y por desgracia, como tantos otros españoles, mi
situación laboral actual es la de desempleado, que de la poesía, como antes he
dicho, no se vive... bueno, ayuda –y muchísimo– para dar forma y sentido al
vivir de cada día, pero no sirve para pagar la hipoteca, y es que por
desgracia, aún no he podido "inventar" los poemas que lo consigan,
pero estoy en ello... Desde la publicación de mi último libro, Los muertos no van al cine (2006), he
estado unos años sin escribir prácticamente nada. En poesía, cuando lo único
que vas a hacer es repetirte, mejor callarse una temporada o para siempre. Si
le sobra ruido al mundo, no es necesario añadirle más. Ahora, desde hace unos
ocho meses estoy metido en un nuevo de libro de poemas. Seguirá siendo una
poesía de la cotidianidad y de la libertad, donde todo lo humano es objeto
poético y donde puedo decir todo lo que me dé la gana, una poesía donde
–remedando las palabras del poeta Ramón García Mateos en el espléndido prólogo
de Los años vencidos– vida es igual a
poesía y poesía es igual a vida, siendo por lo tanto una biografía literaria y
por esencia apócrifa, y una poesía vivida, y por esencia verdadera. Pero con un
contenido social mucho mayor que refleje mi problemática y la de los demás,
porque yo no sólo soy responsable de mí mismo, también de los demás y de su
dignidad.
R: Mi madre, Antonia Carrillo Picón, ha
sido mi conciencia villacarrillense. Una mujer sabia que guarda en su memoria
la huella del tiempo. A sus 88 años sigue siendo faro y escollera ante la
tempestad. Ella es el vínculo verdadero que me une de verdad a un pasado, a
unas raíces y a un idioma, el español, que son los míos y que me unen a
vosotros. Ella es la causa que pueda dar sentido a que a mí se me considere o
se me pueda considerar parte de vuestro pueblo. Siempre, desde pequeñito y de
forma espontánea, me ha cantado romances o canciones que llegaron a través de
los siglos o me ha contado mil y una historias de Villacarrillo, anécdotas y
sucesos de todo tipo. Un ejemplo de pura transmisión oral que me ha ligado a
nuestros ancestros comunes, a unas experiencias que hice mías. No soy nada
nacionalista ni localista (Nacionalismo:
«La frontera de mi patria / es el borde de mi plato.»), pero es necesario saber
con claridad de donde se viene para saber a donde se va. Y, mencionar,
evidentemente, que también mi padre, Antonio López Mora, me ayudó, a su modo, a
tener también esta conciencia, no manifiestamente, pero sí de forma cabal. Y no
sé cuándo, pero espero que algún día buena parte de ese patrimonio oral que me
ha transmitido, pueda llegar a tener la forma de un libro. No sé cuándo, pero
injusto sería si no se hiciera.
![]() |
| PADRES DE LA CRIATURA, ANTONIA Y ANTONIO. |
R: Sí, por supuesto, orgullosísimo. Mis
padres nacieron en Villacarrillo, Antonio López Mora (olvidé sus motes, pero
creo recordar, no estoy seguro, que a su padre le llamaban Domingo el Moro) y
Antonia Carrillo Picón (Sargentos-Paniceros). Gente honrada, humilde y
trabajadora que marcharon del pueblo en el año 1949. Supongo que serían de los
primeros. Y sí, sí que he ido a Villacarrillo, me acuerdo, por ejemplo, de un
viaje que yo titularía de épico, en el año 1968, cuando cinco personas
marcharon desde Reus a Villacarrillo en un Seat 600 cargado hasta los topes,
cuando las carreteras no eran estas carreteras y el aire acondicionado en un
coche era pura ciencia ficción. Creo que cuatro veces más volví a ir a
Villacarrillo. La última cuando tenía 20 años... o sea, que hace 32 años que no
me paso por allí. Ya es hora de ver amanecer por Villacarrillo. Además, alguien
me tiene que explicar si hay algún tipo de relación entre mi
"Carrillo" y el "carrillo" de Villacarrillo. ¿No hubo por
ahí un obispo llamado Carrillo?... Vaya, esto me huele mal, pero seguro que el
día que vuelva a ir alguien me lo aclarará. Y a la pregunta, en concreto, decir
que no hay asignatura pendiente alguna: La historia de estas tierras y la
biografía de cada uno ha sido la que ha sido, así que dejemos que todo fluya
con naturalidad, sin prisas, que el tiempo, sin la necesidad de la obligación,
permita el reconocimiento de todos, que el reencuentro seguro que llega. Así,
el pueblo sabrá más del devenir de sus hijos. Estoy seguro que todos acabaremos
participando de la común sinergia que nos llega a través de Villacarrillo.
10ª P: Tres cosas le
pido:
- Un poeta que para
usted sea la mejor referencia y de lectura obligada para cualquier mortal.
R: Espero que me perdones pero imposible
darte el nombre de un sólo poeta. Ciñéndome sólo al idioma español, deja que al
menos te de tres nombres (pero se me ocurren tantos más...): Francisco de Quevedo,
Antonio Machado y Miguel Hernández.
-Su poema favorito.
Díganos cuál y transcríbalo.
R: Hay muchos, pero muchos poemas
favoritos, aquí voy a copiar un poema conocido por todos, el poema
"Retrato" de Antonio Machado, pero igualmente habría podido poner
aquella maravilla de poema de Quevedo titulado "Amor constante más allá de
la muerte" o su otro poema "A un bujarrón" o las "Coplas a
la muerte de su padre" de Jorge Manrique o la "Canción del esposo
soldado" de Miguel Hernández o su otro poema "Elegía a Ramón
Sijú" o " Veinte poemas de amor y una canción desesperada" de
Neruda... y muchos, muchos más.
Retrato
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.
Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—,
mas recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.
—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—,
mas recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.
Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.
Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.
Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.
¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.
Converso con el hombre que siempre va conmigo
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con este buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con este buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.
Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.
Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.
R: Me vas a permitir que sean cuatro
poemas que no resumirán la entrevista, pero sí que podrán ser muestra de mi
poética.
Los dos
primeros son inéditos e irán incluidos en el próximo libro de poemas:
Profesionales
que defienden con
fiereza su cargo:
podrían militar
en cualquier partido.
Son gente muy
preparada
que disfrutan de
idioma propio:
nunca sabrás lo
que de verdad dicen.
Son gente muy preparada
que tienen lo que
hay que tener:
carencia absoluta
de escrúpulos.
Personaje
sino un personaje literario,
conjunción imposible
de hipopótamo y colibrí
(Baza de copas: Ajuste de cuentas
de Ramón García Mateos),
¿importa que no sea real
el jamón que ahora disfruto?
Sabroso, delicioso, sublime,
con una grasa entreverada
que hasta el príncipe Hamlet
gozaría antes del soliloquio.
¿Ser o no ser...? Qué mas da.
A las cinco y media de
la tarde
Hoy
he sido por vez primera el primero.
Nunca
tuve parecida oportunidad,
jamás lo oí en boca de
mujer,
tampoco me importó lo
más mínimo.
Hoy he sido por vez
primera el primero.
Este día permanecerá
diferente en mi memoria,
son las cinco y media
de la tarde
y tengo quince mil
pesetas menos en los bolsillos.
Aperitivo
la de las aceitunas
que no te comes.»
BIBLIOGRAFÍA
Poesía
Los años vencidos. Reus: Rotoarco, 1997
Poemax (el bing bang). Reus: Rotoarco, 1999
69/modelo para amar. Barcelona: DVD ediciones, 2001
Los muertos no van al cine. Canet de Mar: Editorial Candaya, 2006
Antologías
Los versos satíricos. Antología de la poesía satírica universal. Barcelona:
Ediciones Robinbook, 2001
El origen del mundo: antología poética. Madrid: Ediciones Hiperión,
2004
Pasión primera. Reus: Rotoarco, 1984
Homenaje a Vicente Aleixandre. Reus: Rotoarco, 1985
Tempestades de amor contra los cielos. Homenaje a José Agustín
Goytisolo. Cambrils: Trujal, 2000
11 poetes a la vaquería - 1999. Tarragona: Arola Editor, 2000
Palabras frente al mar. Cambrils: Trujal, 2003
Cambrils. Retrat amb paraules. Cambrils: Ayuntamiento de Cambrils,
2005
La poesia de Gerard Vergés. Cambrils: Silva Editorial / Ayuntamiento
de Cambrils / Universidad Rovira i Virgili, 2009
Fue coordinador de la revista La poesía, señor hidalgo.
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